Acaba el mundial, banderas al cajón

Si hay algo que caracteriza a España, es el inmenso orgullo que se puede sentir de ella como nación. España puede presumir Historia y destino como ninguna otra nación en el mundo prácticamente. Somos el país de la mayor obra de hermandad entre patrias jamás hecha, tenemos héroes nacionales valientes como pocos; y también a día de hoy podemos presumir de nuestra gente, nuestra cultura rica y diversa, y muchas cosas más.

Sin embargo, hay un sector de la población que no quiere entender esto y agradecer el privilegio de ser español. Con el mundial, hemos visto a todos unidos apoyando a nuestra selección, todos con la bandera, pero tristemente es un espejismo, pues esa bandera que todos hemos llevado con orgullo durante el torneo, han durado eso, y ya han vuelto al cajón, como mínimo, hasta la Eurocopa de 2028.

Y lo que ya es el colmo, han sido los grupúsculos vendepatria y antiespañoles que han querido estropear el durante y el después. Ya no solo por los 4 engorilados que se han dedicado (sobre todo en ciertas regiones) a pegar palizas a los muchos españoles ilusionados, por cierto, muchos tapándose la cara y casi siempre en manadas de varios contra uno. Eran ruidosos, pero muy pocos, al menos durante el mundial primó el patriotismo, y parecía que nos dábamos cuenta de que todo es culpa de políticos fracasados que hacen gala de odiar a nuestra patria y todo lo que nos hace grandes.

Esos mismos fracasados se han dedicado ahora a ir contra la selección, a llamar fascista a Ferrán Torres, al cual le han hecho una búsqueda exhaustiva a ver qué podían encontrar sobre él, porque claro, cómo vamos a admirar a un hombre que ha contribuido a llevarnos a lo más alto.

Pero aquí, el diputado de Sumar que criticó a Ferrán y el intento fracasado de humillación que le hicieron en Canal Red sólo son el germen del que brota el problema. El verdadero problema está en que parece que todo ese emotivo sentimiento de unión fue un espejismo, algunos parecen haber claudicado y han vuelto a guardar la bandera en el cajón, y por desgracia, todos los que queremos seguir amando a España y defender a los nuestros, volvemos a ser unos peligrosos fascistas de extrema derecha.

Fernando Galindo Madriñán

Director Autonómico de Galicia

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